They stepped into his waiting area holding their precious charges and told the specialist, Hugo Arellano, what hurt, what was broken. Arellano reassured each of them he would restore their treasures.
Entraron en la sala de espera con sus preciosos objetos en las manos y contaron al especialista, Hugo Arellano, lo que les dolía, lo que estaba roto. Arellano les aseguró que restauraría sus tesoros.